Hostelería

Cámara frigorífica pequeña para bar o restaurante: qué decidir antes de pedirla

Las cuatro decisiones que fijan la cámara de un bar antes de hablar de medidas: qué temperatura, cómo se monta, qué equipo lleva y por dónde salen el calor, el ruido y el agua.

29 de septiembre de 2026

En un bar o un restaurante, la cámara pequeña suele llegar cuando los armarios frigoríficos ya no dan abasto. Se entra dentro, las cajas van en estanterías y el equipo de frío queda fuera del paso. Antes de las medidas hay cuatro decisiones que cambian la cámara entera, y se toman mejor en este orden.

Conservación, congelación o las dos

La de conservación guarda el fresco y la bebida por encima de cero; la de congelación mantiene el congelado. La segunda lleva paneles más gruesos, suelo aislado y un equipo mayor. Para tener las dos hay dos soluciones habituales: una cámara de conservación con un arcón o un armario aparte para el congelado, o una cámara partida en dos, con la puerta de la de congelación dentro de la de conservación.

¿Ya sabes qué cámara quieres, o prefieres que la vea un frigorista en el local? Cuéntanoslo y contactamos con el de tu zona.

Pedir presupuesto

Modular o a medida

La cámara modular se monta con paneles de fábrica que encajan entre sí, y sus medidas van por módulos. La cámara a medida se corta para el hueco que hay: bajo una escalera, alrededor de un pilar o hasta el techo del almacén. Cuando el hueco tiene pilares, bajantes o una escalera encima, la medida del sitio manda sobre la del catálogo.

Equipo compacto o partido

El equipo compacto va en una sola pieza, montado en la pared o en el techo de la cámara: se instala rápido y no hay que sacar tubería fuera. A cambio, suelta el calor en la sala donde está, que suele ser la cocina o el almacén, y le suma altura a la cámara si va arriba.

En el equipo partido, dentro de la cámara queda solo el evaporador, y la unidad que hace ruido y echa calor va fuera, en un patio, una fachada o la cubierta, unida por tubería frigorífica. Es más obra, y a cambio la cocina no recibe ese calor y el ruido sale del local.

La cámara va en un almacén ventilado y no hay salida al exterior
Equipo compacto.
La cámara va junto a la cocina, que ya tiene calor de sobra
Equipo partido, con la unidad fuera.
Hay patio, terraza o cubierta a poca distancia
Equipo partido.
El techo del hueco va justo
Equipo partido, o compacto de pared en lugar de techo.
El local es de alquiler y puede cambiar
Cámara modular, que se desmonta y se vuelve a montar.

Dónde van el calor, el ruido y el agua

Todo equipo de frío saca calor y agua. El calor sale por el condensador, que necesita aire fresco y no el que él mismo acaba de calentar: en un cuarto cerrado o encajonado trabaja más y se para más. El agua sale del evaporador en cada desescarche y necesita un desagüe cerca, o una bomba que la lleve hasta él.

Si la unidad de fuera va a un patio de luces o a una fachada, la comunidad de vecinos y el ayuntamiento pueden tener algo que decir sobre el sitio y el ruido. Conviene preguntarlo antes de decidir dónde va.

Luz, suelo, puerta y estanterías

  • La corriente: si el equipo pide monofásica o trifásica, y si el cuadro del local tiene hueco para una línea más.
  • El suelo: la de congelación va con suelo aislado; la de conservación puede ir con suelo aislado o sobre el del local, según lo que vaya a rodar encima.
  • La puerta: abatible o corredera según el paso que haya delante, y con apertura desde dentro.
  • Las estanterías: de un material que se limpie bien y aguante la humedad, con un pasillo para entrar con una caja en las manos.

Cómo sale la medida

La medida sale del género que va a guardar: cuántas cajas de bebida, de fresco y de congelado entran en una semana normal y en la mejor semana del año, cuántas estanterías hacen falta para eso y el pasillo para moverse entre ellas. Con esas dos cosas y el hueco disponible se dimensionan la cámara y el equipo.

Qué contarnos

  • Conservación, congelación o las dos.
  • Las medidas del hueco, aunque sean aproximadas, y la altura del techo.
  • Si hay patio, fachada o cubierta cerca para sacar el equipo.
  • El municipio.

Si ya tienes cámara y lo que pasa es que no enfría, las averías más habituales y su porqué están en la página de cámaras.

¿Tu instalación, en manos habilitadas?
Pedir presupuesto

Cuéntanos qué le pasa a tu equipo. Nosotros nos encargamos de contactar. Sin compromiso.