Obradores, hostelería, fruta y almacenes

Cámaras frigoríficas en Valencia

Cámaras de conservación y de congelación para obradores, carnicerías, restaurantes y almacenes de fruta: montaje nuevo, averías urgentes y mantenimiento. Nos cuentas qué le pasa a tu cámara y buscamos al frigorista habilitado de tu zona.

Tu cámara, tu género

Una cámara frigorífica es la habitación fría del negocio: paneles aislantes, una puerta que cierra bien y un equipo que saca el calor. La de conservación guarda el género fresco; la de congelación lo mantiene congelado, con más aislamiento y un equipo mayor.

Cuando la cámara no baja de temperatura, lo primero es saber quién puede entrar. Nosotros nos encargamos de contactar con la empresa frigorista habilitada de tu zona, para que tú sigas con lo tuyo.

¿Tu cámara no enfría o quieres montar una nueva? Cuéntanoslo y contactamos con el frigorista.

Pedir presupuesto

Usos más comunes

Obrador y pastelería
Conservación para masas, cremas y producto terminado; congelación si trabaja con masa congelada.
Carnicería y charcutería
Conservación para la carne fresca y, en algunos casos, cámara de maduración.
Bar y restaurante
Conservación para fresco y bebidas, y congelación para el producto congelado.
Almacén de fruta y hortaliza
Conservación y maduración, y túneles de enfriamiento rápido tras la recogida.
Supermercado
Cámaras de fresco y de congelados en la trastienda, que abastecen los murales de la sala.
Logística y distribución
Cámaras de conservación y de congelación de gran volumen, con muelle de carga.
Farmacia y laboratorio
Conservación a temperatura controlada y registrada.

Averías más comunes y por qué pasan

Una cámara parada es género en riesgo, así que la reparación suele ser urgente. Estas son las que más vemos en cámaras, con su causa y su arreglo. Si nos cuentas lo que ves, se lo trasladamos al frigorista tal cual.

No llega a temperatura
Por qué suele pasar: La puerta o la junta no cierran, el condensador de fuera está sucio, la sonda mide mal o falta refrigerante por una fuga.
Cómo se arregla: Se cambia la junta, se limpia el condensador, se calibra o cambia la sonda, o se localiza la fuga, se repara y se recarga el gas.
Hielo en el evaporador o en la puerta
Por qué suele pasar: El desescarche no funciona, o entra aire húmedo por una junta dañada.
Cómo se arregla: Se desescarcha a fondo y se repara el desescarche (resistencia, reloj o sonda) o la junta.
La temperatura sube y baja
Por qué suele pasar: El termostato o la sonda fallan, o el compresor arranca y para más de la cuenta.
Cómo se arregla: Se ajusta o cambia el termostato o la sonda y se revisa el compresor.
El equipo no arranca o se para solo
Por qué suele pasar: Un fallo eléctrico: salta la protección, falla el contactor o la placa de control.
Cómo se arregla: Se revisa el cuadro: se rearma o cambia la protección, el contactor o la placa.
Agua en el suelo
Por qué suele pasar: El desagüe del evaporador está atascado o congelado.
Cómo se arregla: Se desatasca el desagüe y, si se congela, se revisa su resistencia.
Gotas en paredes y techo, o moho
Por qué suele pasar: Condensación por aislamiento dañado o poca ventilación, y falta de limpieza.
Cómo se arregla: Se limpia y desinfecta, se repara el aislamiento o se mejora la ventilación.
Gasta más luz de lo normal
Por qué suele pasar: Condensador sucio o poco refrigerante: el compresor trabaja más para enfriar lo mismo.
Cómo se arregla: Se limpia el condensador y se revisa la carga de gas y posibles fugas.

Casi todas se previenen con el mantenimiento: limpiar condensador y evaporador, revisar juntas y desagüe, y comprobar que el desescarche funciona. Las fugas y todo lo que toca el circuito los repara el frigorista.

  • Cámaras de conservación y de congelación, modulares o a medida del local.
  • El equipo completo o la pieza que falle: unidad condensadora, evaporador, cuadro y puerta.
  • Mantenimiento preventivo, limpieza de evaporador y condensador, y las revisiones periódicas.
  • Obradores, carnicerías, bares y restaurantes, almacenes de fruta y supermercados.

Consumo y gas refrigerante

Lo que más mueve la factura de una cámara es el calor que le entra: la puerta abierta, el género que llega caliente, el sol sobre el condensador y el aislamiento que ya no aísla. Después va el equipo: un condensador sucio, un desescarche que se alarga o una temperatura más baja de la que pide el género hacen trabajar más al compresor para enfriar lo mismo.

  • Una cortina de lamas o una antecámara si la puerta se abre muchas veces al día.
  • El condensador a la sombra, con aire libre alrededor y limpio.
  • La temperatura ajustada a lo que se guarda, sin bajar de más.
  • Juntas, paneles y suelo sin huecos por donde se cuele el calor.

El gas también cuenta. Desde el 1 de enero de 2025, los gases fluorados con un potencial de calentamiento de 2.500 o más ya no se pueden usar para el mantenimiento de ningún aparato de refrigeración; hasta 2030 se admite el mismo gas si es regenerado o reciclado. En una cámara que lleva uno de esos gases, cada fuga abre la pregunta de si se repara con gas regenerado o si se pasa a un equipo con un gas de menor impacto, como el CO₂ o el propano. El gas de tu equipo viene en su placa.

Lo que necesitamos saber

  1. 01La temperatura
  2. 02Las medidas
  3. 03Dónde va el equipo
  4. 04La avería, si la hay

Cómo funciona

De tu cámara al frigorista.

  1. Cuéntanos tu cámara

    Conservación o congelación, medidas o avería, y el municipio.

  2. Respuesta en 24 h

    En días laborables.

  3. Contactamos con el frigorista

    Una empresa habilitada de tu zona, con tus datos por delante.

  4. Y el resto del frío

    Si además tienes enfriadora, torre o vitrinas, van en la misma consulta.

Pide presupuesto para tu instalación

Dinos qué necesitas, qué instalación es y dónde está. Nosotros nos encargamos de contactar con el frigorista de tu zona.

Paso 1 de 3 · Qué necesitas33 %
Pide presupuesto para tu instalación
¿Qué necesitas?

Otras instalaciones

Cada equipo tiene su oficio.

Preguntas frecuentes sobre cámaras frigoríficas.

+¿Qué es una cámara frigorífica?

Un cuarto cerrado con paneles aislantes y su propio equipo de frío, para guardar género a la temperatura que toca. A diferencia de un armario o una nevera industrial, se entra dentro y el equipo va aparte.

+¿Cuánto cuesta instalar una cámara frigorífica?

Depende de la temperatura, las medidas y dónde va el equipo. Con esos tres datos contactamos con el frigorista de tu zona.

+¿Por qué mi cámara frigorífica no baja de temperatura?

Casi siempre es una de cuatro: la puerta no cierra, el evaporador tiene hielo, el condensador de fuera está sucio o falta refrigerante. Lo último es una fuga, y la repara el frigorista.

+¿Cómo se limpia una cámara frigorífica?

Con la cámara vacía y el equipo parado: paredes, suelo y estanterías con un producto apto para alimentos, el evaporador desescarchado y limpio, y la junta y el desagüe revisados. El condensador de fuera se limpia aparte, porque de él depende que el equipo saque el calor.

+¿Cada cuánto hay que revisar una cámara frigorífica?

Como mínimo cada cinco años, y las que usan gases fluorados llevan además su control de fugas. Lo hace una empresa frigorista habilitada; la fija el Reglamento de seguridad para instalaciones frigoríficas (RD 552/2019).

+¿Puedo seguir recargando el gas de mi cámara?

Depende del gas. Si su potencial de calentamiento es de 2.500 o más, desde 2025 solo se puede recargar con gas regenerado o reciclado, y hasta 2030. El gas viene en la placa del equipo: con ese dato se sabe en qué caso está tu cámara.

Fuentes

¿Tu cámara, en manos habilitadas?
Pedir presupuesto

Cuéntanos qué le pasa y dónde está. Nosotros nos encargamos de contactar. Sin compromiso.